Hay trenes que pasan una sola vez en la vida, y el de jugar un Mundial es, sin duda, el más grande de todos. Por eso, el mundo del fútbol quedó completamente en shock al enterarse de la historia de Louey Ben Farhat, el futbolista que decidió rechazar la convocatoria de la Selección de Túnez para la gran cita mundialista.

Lo que parecía un sueño para cualquiera se convirtió en un verdadero culebrón lleno de teléfonos mudos y teorías cruzadas.

“No está listo”: La llamada que desató el escándalo

La bomba la detonó el propio director técnico de Túnez en una conferencia de prensa que dejó a todos con la boca abierta. El DT confirmó personalmente que recibió un llamado del padre del futbolista, quien textualmente le dijo que su hijo “no estaba listo” para afrontar la presión de la Copa del Mundo.

Pero la historia no termina ahí, sino que se pone más picante:

  • Operativo clamor fallido: Sorprendido por la respuesta, el entrenador intentó comunicarse directamente con el jugador para entender la situación.
  • El “visto” definitivo: Tanto Louey Ben Farhat como su padre dejaron de atender el teléfono y cortaron todo tipo de comunicación.
  • Puertas cerradas: Desde el cuerpo técnico catalogaron la actitud como totalmente inaceptable, dando por cerrado el ciclo del jugador en la selección.

¿Qué hay detrás del portazo? Las tres teorías

Como nadie sale a aclarar las cosas, el mundo del fútbol ya empezó a tejer hipótesis sobre qué llevó a un jugador joven a bajarse del torneo más importante del planeta. Estos son los tres rumores que suenan con más fuerza en los pasillos:

1. El cambio de bandera: Algunos aseguran que el jugador se arrepintió a último momento y que su verdadero deseo actual es esperar un llamado para representar a la Selección de Alemania.

2. Guerra de egos: Otra versión apunta a una fuerte pelea previa entre el DT y el padre de Ben Farhat. ¿El motivo? El entrenador se habría negado rotundamente a darle unos días de descanso extra al futbolista antes de la concentración.

3. El mercado de pases: La teoría más empresarial dice que su familia lo está “cuidando” entre algodones para no arriesgar el físico, ya que tendría un traspaso multimillonario prácticamente cerrado con el Bayer Leverkusen.

Sea cual sea la razón, bajarse de un Mundial a través de un tercero y desaparecer sin dejar rastro es algo pocas veces visto. Increíble pero real.