
En la Federación Peruana de Fútbol están analizando una mudanza histórica de la localía: dejar Lima y llevar los partidos de Eliminatorias al Estadio Garcilaso de la Vega en Cusco, ubicado nada menos que a 3.399 metros sobre el nivel del mar. La idea apunta a imitar la estrategia de Bolivia en La Paz y aprovechar la altura como ventaja deportiva.
La decisión no está cerrada, pero dentro de la FPF ya se escuchan voces fuertes: “Será imposible ganar si seguimos jugando en Lima”, aseguran. Si se concreta, Perú podría convertir a Machu Picchu en el escenario más imponente de las Eliminatorias rumbo al Mundial 2030.