Un momento surrealista se vivió en la Copa Perú. El árbitro Luis Alegre estaba por expulsar a un jugador cuando, de la nada, un ayudante técnico invadió la cancha y le lanzó un botellazo.

Lejos de quedarse quieto, el juez reaccionó de manera inesperada: con una patada digna de película de artes marciales. La escena rápidamente se volvió viral, dejando una pregunta en el aire… ¿Habrá sanción para el árbitro o lo ficharán en la próxima competencia de karate?